Los almendros me llaman a tu fiesta.
De dónde vienes, amor, que traes las manos
tan pálidas de lluvia?
Primavera ha nacido y en tus ojos
prendieron los jardines.
A qué cerrar los labios,
no mueras de silencio, nuestro amor
no puede ser mortal...
--------------------------
Esos hilos dorados que bordaron
las lágrimas de ayer
descienden por la rampa iluminada
de este cuatro de Abril.
Vida de vida donde vivo y sueño.
Surco de fuego donde bebo y amo.
20 abril 2013
11 abril 2013
NUESTROS DÍAS (De: La Pasión y nuestros días)
I
Ya no llora el mundo el día
que Dios fue crucificado,
por nuestras culpas clavado,
traspasado por jauría.
Y la gente no entendía
el fin porque fue a la cruz,
siendo su rostro la luz
inmortal para el cristiano
¡que el mundo se vuelva plano
si no hace suyo el trasluz!
II
Y las matanzas persiguen
al hombre de nuestros días,
las noches y, tan baldías
aplacarlas no consiguen.
Hasta que no se castiguen
para el terror acabar,
no podremos caminar
tranquilamente en las calles,
ríos, montañas o valles
sin podernos abrazar.
III
El espíritu es el fuerte
y débil la carne es
que el hombre actúa al revés
de lo que depara suerte.
Y si no enseña la muerte
que somos polvo y ceniza,
el corazón, hecho triza
sabe más del ser humano
pues has de saber, hermano
que el Amor, nos eterniza.
IV
Atocha ya no es lo mismo,
es un blanco cementerio;
la vida que es un misterio
es también un espejismo.
Fue tan fuerte el cataclismo,
tantos hombres cercenados
con futuros, con pasados
que el corazón aún nos duele.
Y pobre del que no anhele
ver a los buitres colgados.
V
Mas pasión es perdonar
porque Dios así lo quiso.
Hizo bien con el aviso
ya que puede abandonar
el hombre y solucionar
sus cuitas con saboteos
y entre tantos forcejeos
unos y otros guerreando:
el Amor sigue esperando
pues ganarás "bombardeos".
VI
Fuerteventura es el fuerte
donde los isleños aman
que en Tuineje se amalgaman
para entender bien la muerte.
Ellos saben que su suerte
puesta está en naturaleza
y nunca tienen pereza
de cuidar su tierra, el mar.
Con décimas al cantar
añaden arte y nobleza.
VII
En Tuineje y en Madrid
igual que en el mundo entero
el amor es lo primero
que puede salvar la vid.
Es tan terrible el ardid
que la sangre derramada
ha sido desventurada
suerte de unos pobres hombres.
Y no nos importen nombres
sino su carne abrasada.
VIII
Si en cada pueblo o nación
el hombre vuelve a olvidar,
aún tendremos que penar
y con mucha precisión.
Llevada la procesión
por todos los fervorosos
nos sentimos engañosos
porque les damos de lado.
Cómo secar su costado
si en Amor, somos roñosos.
IX
Y el Escorial bien lo intuye:
El Amor es lo que vale,
que el árbol no se nos tale
porque la vida, concluye.
No corre más el que huye,
el que no ofrece sus brazos
terminará hecho pedazos
en la ladera del monte
y solo, sin horizonte
reclamará los abrazos.
X
Y si amásemos a todos
como Él nos dejó dicho
no acabarían en nicho
nuestros miedos, nuestros lodos.
Hay mil caminos y modos
de lavar nuestros pecados,
que habiéndonos perdonado
en una muerte de cruz
nos atraviesa su luz
con su Amor entronizado
Ya no llora el mundo el día
que Dios fue crucificado,
por nuestras culpas clavado,
traspasado por jauría.
Y la gente no entendía
el fin porque fue a la cruz,
siendo su rostro la luz
inmortal para el cristiano
¡que el mundo se vuelva plano
si no hace suyo el trasluz!
II
Y las matanzas persiguen
al hombre de nuestros días,
las noches y, tan baldías
aplacarlas no consiguen.
Hasta que no se castiguen
para el terror acabar,
no podremos caminar
tranquilamente en las calles,
ríos, montañas o valles
sin podernos abrazar.
III
El espíritu es el fuerte
y débil la carne es
que el hombre actúa al revés
de lo que depara suerte.
Y si no enseña la muerte
que somos polvo y ceniza,
el corazón, hecho triza
sabe más del ser humano
pues has de saber, hermano
que el Amor, nos eterniza.
IV
Atocha ya no es lo mismo,
es un blanco cementerio;
la vida que es un misterio
es también un espejismo.
Fue tan fuerte el cataclismo,
tantos hombres cercenados
con futuros, con pasados
que el corazón aún nos duele.
Y pobre del que no anhele
ver a los buitres colgados.
V
Mas pasión es perdonar
porque Dios así lo quiso.
Hizo bien con el aviso
ya que puede abandonar
el hombre y solucionar
sus cuitas con saboteos
y entre tantos forcejeos
unos y otros guerreando:
el Amor sigue esperando
pues ganarás "bombardeos".
VI
Fuerteventura es el fuerte
donde los isleños aman
que en Tuineje se amalgaman
para entender bien la muerte.
Ellos saben que su suerte
puesta está en naturaleza
y nunca tienen pereza
de cuidar su tierra, el mar.
Con décimas al cantar
añaden arte y nobleza.
VII
En Tuineje y en Madrid
igual que en el mundo entero
el amor es lo primero
que puede salvar la vid.
Es tan terrible el ardid
que la sangre derramada
ha sido desventurada
suerte de unos pobres hombres.
Y no nos importen nombres
sino su carne abrasada.
VIII
Si en cada pueblo o nación
el hombre vuelve a olvidar,
aún tendremos que penar
y con mucha precisión.
Llevada la procesión
por todos los fervorosos
nos sentimos engañosos
porque les damos de lado.
Cómo secar su costado
si en Amor, somos roñosos.
IX
Y el Escorial bien lo intuye:
El Amor es lo que vale,
que el árbol no se nos tale
porque la vida, concluye.
No corre más el que huye,
el que no ofrece sus brazos
terminará hecho pedazos
en la ladera del monte
y solo, sin horizonte
reclamará los abrazos.
X
Y si amásemos a todos
como Él nos dejó dicho
no acabarían en nicho
nuestros miedos, nuestros lodos.
Hay mil caminos y modos
de lavar nuestros pecados,
que habiéndonos perdonado
en una muerte de cruz
nos atraviesa su luz
con su Amor entronizado
02 abril 2013
GLOSA PARA ISABEL
dos toros tiene Isabel
en sus ojos sevillanos
que son un par de tiranos
que salen del redondel.
Fredo Arias (México)
Glosa por Lorenzo Suárez Crespo (Vasconcelos 2012 (Cuba)
ESOS OJOS SEVILLANOS Glosa en malaras.
Cuando se advierte el encanto
de esos ojos que nos miran
en sus pupilas suspiran
las Musas en leve canto.
Cuando al ignorar el llanto
al ritmo del cascabel,
con más filo del pincel
cristalizan desatinos,
en sus ojos coralinos
dos toros tiene Isabel
Pienso que el Guadalquivir
con sus ondas cristalinas
dejó las aguas más finas
en sus pupilas fluir.
San Telmo la vio subir
a sus predios más lozanos
y del jardín a las manos,
a prueba de los sonrojos
puso dos claveles rojos
en sus ojos sevillanos.
Si la pasión es de fuego,
si hay magia tras la mirada,
hay una ficha marcada
en los lances de ese juego.
Si es que se pierde el sosiego
ante esos ojos paganos
y los intentos son vanos
ante su fuero andaluz
nos demuestran en su luz
que son un par de tiranos.
¡Ay, Isabel de Sevilla!
Torre del Oro, Giralda,
¿Qué abolengo de esmeralda
en su mirada se ovilla?
Isabel de Maravilla,
de duende y reina, Isabel,
qué brillo sobre el dintel
entre la paz y el candor,
dos potros en su fragor
que salen del redondel.
en sus ojos sevillanos
que son un par de tiranos
que salen del redondel.
Fredo Arias (México)
Glosa por Lorenzo Suárez Crespo (Vasconcelos 2012 (Cuba)
ESOS OJOS SEVILLANOS Glosa en malaras.
Cuando se advierte el encanto
de esos ojos que nos miran
en sus pupilas suspiran
las Musas en leve canto.
Cuando al ignorar el llanto
al ritmo del cascabel,
con más filo del pincel
cristalizan desatinos,
en sus ojos coralinos
dos toros tiene Isabel
Pienso que el Guadalquivir
con sus ondas cristalinas
dejó las aguas más finas
en sus pupilas fluir.
San Telmo la vio subir
a sus predios más lozanos
y del jardín a las manos,
a prueba de los sonrojos
puso dos claveles rojos
en sus ojos sevillanos.
Si la pasión es de fuego,
si hay magia tras la mirada,
hay una ficha marcada
en los lances de ese juego.
Si es que se pierde el sosiego
ante esos ojos paganos
y los intentos son vanos
ante su fuero andaluz
nos demuestran en su luz
que son un par de tiranos.
¡Ay, Isabel de Sevilla!
Torre del Oro, Giralda,
¿Qué abolengo de esmeralda
en su mirada se ovilla?
Isabel de Maravilla,
de duende y reina, Isabel,
qué brillo sobre el dintel
entre la paz y el candor,
dos potros en su fragor
que salen del redondel.
29 marzo 2013
LA PASION (De la Pasión y nuestros días)
Hoy ya sale el Nazareno
con el rostro ensangrentado
sabiendo que su costado
se traspasará de lleno.
De amor y de gracia pleno
sube el camino rodando,
los discípulos llegando,
su madre llanto y dolor
y ante su gran resplandor
el gentío va callando.
II
Ya en el monte le han clavado,
clavado y en una cruz;
la luz del día, su luz
por su dolor, se ha apagado.
Los ladrones a su lado,
la agonía es lenta y cruel,
vinagre en lugar de miel
los soldados ya lo ofrecen.
Todos a una parecen
van a morirse con El.
III
La tarde se hizo tiniebla
al expirar, era el rey
de los judíos, su ley
le castigó con su regla.
El monte al pronto se puebla
de espanto, dolor y duelo
y la madre, sin consuelo
reza al Padre por el Hijo
que pende del crucifijo
antes de subir al cielo.
IV
Para enterrarle lo bajan
sus amigos del madero.
Lacerado el cuerpo entero
y muerto ya, no lo ultrajan.
Los discípulos trabajan
y lo trasladan al huerto
que tiene José, -por cierto,
una grande sepultura-
y con toda la premura
se llevan el cuerpo yerto.
V
Ruedan la losa que cierra
la entrada a la sepultura,
todo el mundo se asegura
de custodiar lo que encierra.
Mas al ver sobre la tierra
que, losa se ha levantado,
el pasmo quedó pintado
en los soldados incrédulos
que durmieron y ahora trémulos
ven que Dios se ha evaporado.
VI
María, la Magdalena
ve un fulgor que le confunde
ya que la llama y le infunde
que no ha de tener más pena.
--Soy yo, mujer, mi cadena
hoy mismo la desaté.
Ve y dilo, apresúrate:
¡Jesús ha resucitado!-
Por mí no tengan cuidado
ya todo lo adelanté.
VII
Su madre también lo sabe
¡Ha resucitado el Hijo!
Para ella fue bien fijo
porque le entregó la clave.
Jesús tenía la llave
con ensangrentado pelo,
con ardor y con anhelo
y como fiel peregrino
encontró bien el camino
y abrió las puertas del cielo.
VIII
Pero Jesús se aparece
en la sala y a los once
siendo Tomás puro bronce
al Mesías apetece
tocar su llaga y parece
que así cree en la aparición.
--¡Es cierto, resurrección
de Jesús, como nos dijo!
¡Dios, en verdad es tu Hijo
y murió en crucifixión!
IX
Cantan un Ave María
los pájaros en su vuelo
al ver que por todo el cielo
hay amor y algarabía.
Los ángeles, fantasía
tocan su trompeta azul,
las hojas del abedul
bailan al son de campanas
que, locamente tempranas
cantan con su bronce tul.
X
Las estrellas enceguecen,
ha llegado el rey del cielo
que por amor, bajó al suelo
donde los hombres perecen.
Mas como "quien es" le ofrecen
su trono al lado derecho
del Padre, que con su pecho
acoge a tan alto Hijo
y allí, dándole cobijo
la Eternidad es su lecho.
Isabel Díez Serrano
para todos los amigos que no se han ido a la costa.
con el rostro ensangrentado
sabiendo que su costado
se traspasará de lleno.
De amor y de gracia pleno
sube el camino rodando,
los discípulos llegando,
su madre llanto y dolor
y ante su gran resplandor
el gentío va callando.
II
Ya en el monte le han clavado,
clavado y en una cruz;
la luz del día, su luz
por su dolor, se ha apagado.
Los ladrones a su lado,
la agonía es lenta y cruel,
vinagre en lugar de miel
los soldados ya lo ofrecen.
Todos a una parecen
van a morirse con El.
III
La tarde se hizo tiniebla
al expirar, era el rey
de los judíos, su ley
le castigó con su regla.
El monte al pronto se puebla
de espanto, dolor y duelo
y la madre, sin consuelo
reza al Padre por el Hijo
que pende del crucifijo
antes de subir al cielo.
IV
Para enterrarle lo bajan
sus amigos del madero.
Lacerado el cuerpo entero
y muerto ya, no lo ultrajan.
Los discípulos trabajan
y lo trasladan al huerto
que tiene José, -por cierto,
una grande sepultura-
y con toda la premura
se llevan el cuerpo yerto.
V
Ruedan la losa que cierra
la entrada a la sepultura,
todo el mundo se asegura
de custodiar lo que encierra.
Mas al ver sobre la tierra
que, losa se ha levantado,
el pasmo quedó pintado
en los soldados incrédulos
que durmieron y ahora trémulos
ven que Dios se ha evaporado.
VI
María, la Magdalena
ve un fulgor que le confunde
ya que la llama y le infunde
que no ha de tener más pena.
--Soy yo, mujer, mi cadena
hoy mismo la desaté.
Ve y dilo, apresúrate:
¡Jesús ha resucitado!-
Por mí no tengan cuidado
ya todo lo adelanté.
VII
Su madre también lo sabe
¡Ha resucitado el Hijo!
Para ella fue bien fijo
porque le entregó la clave.
Jesús tenía la llave
con ensangrentado pelo,
con ardor y con anhelo
y como fiel peregrino
encontró bien el camino
y abrió las puertas del cielo.
VIII
Pero Jesús se aparece
en la sala y a los once
siendo Tomás puro bronce
al Mesías apetece
tocar su llaga y parece
que así cree en la aparición.
--¡Es cierto, resurrección
de Jesús, como nos dijo!
¡Dios, en verdad es tu Hijo
y murió en crucifixión!
IX
Cantan un Ave María
los pájaros en su vuelo
al ver que por todo el cielo
hay amor y algarabía.
Los ángeles, fantasía
tocan su trompeta azul,
las hojas del abedul
bailan al son de campanas
que, locamente tempranas
cantan con su bronce tul.
X
Las estrellas enceguecen,
ha llegado el rey del cielo
que por amor, bajó al suelo
donde los hombres perecen.
Mas como "quien es" le ofrecen
su trono al lado derecho
del Padre, que con su pecho
acoge a tan alto Hijo
y allí, dándole cobijo
la Eternidad es su lecho.
Isabel Díez Serrano
para todos los amigos que no se han ido a la costa.
21 marzo 2013
XIII RECITAL POÉTICO MULTICULTURAL-MULTILINGÜE
RECITAL POÉTICO MULTICULTURAL-MULTILINGÜE
Lectura de Poemas y Exposición de Poemas Poster
Unido a los programas de Naciones Unidas:
Diálogo entre las naciones a través de la Poesía;
Día Internacional de la Poesía
Día Internacional de Idioma Materno
2013
Celebremos la paz: Leyendas-Caminos-Iluminación
Galery ConneXion, 440 York St. Fredericton, New Brunswick, Canadá.
ISABEL DIEZ SERRANO
El Escorial -España
La paz es como la hoja que se eleva,
cae pausadamente con distinto
plumaje, sin color, es como extinto
vivir que el suave viento se lo lleva.
A veces, se nos mete en una cueva
difícil y es un grande laberinto
volver a verla, ¡ay!, ya nuestro instinto
capaz de reformarse, se subleva.
Paz que vuela, esperanza acrisolada.
Paz que nos desorienta al extraviarse
y nos deja amargor en alma y boca.
Por los pueblos, la siempre deseada.
Por los hombres, precisa para amarse
y la hacemos saltar de oca en oca.
Lectura de Poemas y Exposición de Poemas Poster
Unido a los programas de Naciones Unidas:
Diálogo entre las naciones a través de la Poesía;
Día Internacional de la Poesía
Día Internacional de Idioma Materno
2013
Celebremos la paz: Leyendas-Caminos-Iluminación
Galery ConneXion, 440 York St. Fredericton, New Brunswick, Canadá.
ISABEL DIEZ SERRANO
El Escorial -España
La paz es como la hoja que se eleva,
cae pausadamente con distinto
plumaje, sin color, es como extinto
vivir que el suave viento se lo lleva.
A veces, se nos mete en una cueva
difícil y es un grande laberinto
volver a verla, ¡ay!, ya nuestro instinto
capaz de reformarse, se subleva.
Paz que vuela, esperanza acrisolada.
Paz que nos desorienta al extraviarse
y nos deja amargor en alma y boca.
Por los pueblos, la siempre deseada.
Por los hombres, precisa para amarse
y la hacemos saltar de oca en oca.
17 marzo 2013
ENSOÑACION
La casita del príncipe está cerca
arriba, abajo, medio camino enhiesto,
subo por sus recodos de boj y azul hortensia
y miro alrededor sus sombras en quietud.
La musa se despierta,
invade la caricia, la emoción.
Los versos se desatan
y me llaman, me llaman.
Se pone a mi servicio la Poesía.
arriba, abajo, medio camino enhiesto,
subo por sus recodos de boj y azul hortensia
y miro alrededor sus sombras en quietud.
La musa se despierta,
invade la caricia, la emoción.
Los versos se desatan
y me llaman, me llaman.
Se pone a mi servicio la Poesía.
13 marzo 2013
MARIANO RIVERA CROSS EN EL ATENEO ESCURIALENSE
Ayer 12 de Marzo se presentó en el Ateneo Escurialense el libro de Mariano Rivera Cross, CELULA POLEN. Presentado por Isabel Díez Serrano, se debatió entre la Poesía Científica que postula el poeta jerezano y la trascendencia del ser que ha inspirado dicho libro a su presentadora.
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