16 mayo 2011

ORIFLAMA: RECIÉN NACIDO EL AÑO

ORIFLAMA: RECIÉN NACIDO EL AÑO: "Recién nacido el año las luces de los hombres se han ensombrecido. Los abrazos, también se descolgaron. La osadía se sale de los lienzos Aca..."

RECIÉN NACIDO EL AÑO

Recién nacido el año
las luces de los hombres se han ensombrecido.
Los abrazos, también se descolgaron.
La osadía se sale de los lienzos
Acaso algunos versos, con voz propia y sincera
podrán dejar su esencia y aromar los rincones
tan huérfanos de amor?

Con esta voz tan húmeda
que me cala los huesos.
Con esta voz, hermanos
que extiendo al infinito,
con esta voz, con esta
ascua llama en mi sangre
hoy grito a todos: ¡Paz!
Hoy, quiero rescataros.

06 mayo 2011

AMO LA PAZ INTENSA DE MI ALCOBA

Amo la paz intensa de mi alcoba
cuando las aves sueñan
y el sol ha puesto broche
a sus colores suficientes.

Cadena de recuerdos
que el sueño va borrando me acompaña.
Y un trino en la garganta me requiere
con tu voz de pájaro inflamado
para ver si, ganada en tus anillos,
abandono mi lecho y mi dintel.

Quedamente,
me deslizo entre sombras
y saludo a la brisa que madruga
y entreabre sus labios
para clavar su silbo
en nuestro hondón más íntimo.

La libertad flotaba a nuestro lado
rozando nuestros hombros
con su frágil cristal.

Nuestra luz estrenada
penetraba en silencio
estremeciendo
el vientre de la noche.

Publicado por Revista "NORTE"
Frente de Afirmación Hispanista -México-

HOY VEO AMANECER

Hoy veo amanecer.
Mi corazón es una casa grande
con las puertas abiertas
por donde pasa el pájaro del sol
y se pasea, con su bello plumaje.
Un placer sobreviene con artífices labios
ajeno a mi latido y tacto ciego.
Es hora de pensar y no es derrota,
no me dejo llevar
por esa ola de miel y de milagro
que la mañana asciende
y es preciso la fiebre del sentido,
regresar a las calles donde llueve ahora
sin más ropaje que la ciudadanía
y una bufanda de bondad
que resista los fríos del invierno.

21 abril 2011

LA PASION 2011 JUEVES-VIERNES SANTO

Hoy ya sale el Nazareno
con el rostro ensangrentado
sabiendo que su costado
se traspasará de lleno.
De amor y de gracia pleno
sube el camino rodando,
los discípulos llegando,
su madre llanto y dolor
y ante su gran resplandor
el gentío va callando.

II

Ya en el Monte lo han clavado,
clavado y en una cruz;
la luz del día, su luz
por sus dolor, se ha apagado.
Los ladrones a su lado,
la agonía es lenta y cruel,
vinagre en lugar de miel
los soldados ya le ofrecen.
Todos a una parecen
van a morirse con El.

III

La tarde se hizo tiniebla
al expirar, era el rey
de los judíos, la ley
le castigó con su regla.
El monte al pronto se puebla
de espanto, dolor y duelo
y la madre, sin consuelo
reza al Padre por el Hijo
que prende del crucifijo
antes de subir al cielo.

IV

Para enterrarle lo bajan
sus amigos del madero.
Lacerado el cuerpo entero
y muerto ya, no lo ultrajan.
Los discípulos trabajan
y lo trasladan al huerto
que tiene José, --por cierto,
un grande sepultura--
y con toda la premura
se llevan el cuerpo yerto.

V

Ruedan la losa que cierra
la entrada a la sepultura,
todo el mundo se asegura
de custodiar lo que encierra.
Mas al ver sobre la tierra
que losa se ha levntado,
el pasmo quedó pintado
en los soldados incrédulos
que durmieron y ahora trémulos
ven que Dios se ha evaporado.

20 abril 2011

de 2RÉQUIEM POR UNA MADRE" Primer libro: TU LUZ EN LOS VITRALES

Réquiem por una madre
en mi locura escribí,
lágrima a lágrima hasta quemar
mis ojos, mi garganta entera,
vehemente deseo
resbalando mi fe con su dolor
o el mío,
tan poco acostumbrado a los vaivenes
de la muerte y la vida.
Muerte que acabas,
Vida que comienzas.
Tal vez entre las dos esté el olvido.

de "LAS HORAS DETENIDAS"

Sólo quiero la luz que nos mantenga
el lazo transparente de la fe,
este incendio que irradia nuestro tiempo
uniendo nuestras almas, en lucha contra el hombre.
Tú que penetras las honduras no permitas
que la oruga carcoma mi flaco corazón,
dale el soplo de forza y de pureza
porque yo nada puedo en esta hora
que me asisten millones de diablos
y me enturbian la casa.
A tu merece me rindo porque te amo
y te ofrezco mi humilde poquedad,
que el camino es estrecho y polvoroso
y me siento morir,
que mi culpa me pesa y me hiere los rincones
de este barro que cae despavorido.