17 noviembre 2011

DESPIERTA - A LA PAZ-

Hasta en el mar la paz se resquebraja,
grandes peces engullen a chanquetes,
se dan un gran festín, grandes banquetes
para sobrevivir y, tienen gran ventaja.

Ser débil y pequeño es desventaja
en un mundo de sables y machetes
así has de mirar bien dónde te metes
para que no te pongan la mortaja.

Si no sacas tus garras serás rehén.
Inhóspito vivir, ley del mas fuerte,
ley de Darwing, de no se sabe quién.

Vale más te defiendas con desdén
y si han de perseguirte hasta la muerte
¡Despiértate!, la paz es un vaivén.

10 noviembre 2011

del libro: EN BRAZOS DE LA TIERRA

Necesitas mi aliento para sentirte madre,
mi aliento que ilumine tu vientre poseído
de savia e impaciencia,
de amor y mansedumbre.
Tú,
que acaricias la piedra, el ave, el árbol
que oyes tus propios huesos quebrarse en
(nuevo canto.
Necesitas mi aliento para sentirte hoguera,
casa habitada de cotidiano trance,
nieve purísima que limpia y enamora
tu templo de aguas vivas.

Acógeme, que vengo
con todas mis luces derramadas
para alentar tus rutas y nacerme
con las briznas de Dios que nos penetra.

26 octubre 2011

PRESENTACICION EN EL ATENEO ESCURIALENSE

Isabel Díez Serrano - Nicolás del Hierro



El día 18 de Octubre se presentó en el Area de las Letras del Ateneo Escurialense a Nicolás del Hierro, con su ponencia: Cervantes. Región y palabra.





















DE. RÉQUIEM POR UNA MADRE

Sé que no estás ausente pues te siento
respirar por la casa
y tus pasos solemnes dibujar las baldosas.
Sé que Dios te llamaba y respondiste
aceptando el sendero de su gracia,
sé que la muerte es íntima
que no se comunica, con nadie
aun cuando al moribundo se le muestre
desnuda y cara a cara.
Cuánto daría madre, por saber tus espacios,
si te sientes cansada o quizás
la Luz primera
te ha rejuvenecido las arrugas.
Si algún día decides
develarme el secreto que persigo
despiértame del sueño,
viaja apor mis sábanas.
Te grabaré en mis versos
aunque aún, no sé cómo.

13 octubre 2011

NUESTRO ABISMO (Para Pilar Díez Serrano)

Un llanto sostenido recorre las neuronas,
piedras o estalactitas que hielan en la sangre.
¿Dónde el fuego que habita nutriendo toda máquina?,
estrellas diminutas, ascuas que se dispersan
y llenan saco roto de hiel y de tristura.
Noche desesperada de sal y de columpio
¡amparadme en mi sueño que ausente borbotea!
La luz en la penumbra, la energía en la frente
inunda los rincones de mar y de congoja.
Viento azul, madrugada, ya calma en mi jardín,
el día se abre lento, se oye el rumor del agua
y mi canción se asoma, lenta y encanecida.
No sube, no alborea, mi lengua se ha hecho luto

VIDEO DE VOZ -PRESENTACION DE VÉRTIGO EN LA NOCHE, DE ANA MARTÍNEZ

Para familia y amigos, amantes de la buena poesía, erótica, sensual, femenina, ahí va el link donde podéis escuchar la presentación de Vértigo en la noche, de Ana. Sale una fotografía de música eléctrica y a continuación la presentación. Libro que merece la pena leer y escuchar.
http://www.culturasierranorte.org/radio.asp?id_radio=495

23 septiembre 2011

RESEÑA SOBRE. EN BRAZOS DE ELA TIERRA, POR LEONORA ACUÑA DE MARMOLEJO, DE EE.UU

Esta es una de las primeras reseñas realizada sobre mi último libro publicado y que será reseñado en varias revistas de España y América.


EN BRAZOS DE LA TIERRA

Isabel Díez Serrano
Editorial Creación. 28200- San Lorenzo de El Escorial, Madrid, España. 2011. Págs. 94
Prólogo de Purificación Lozano, escritora.

Por: Leonora Acuña de Marmolejo
Escritora, poeta, periodista, crítica literaria , y pintora.

Navegando por la brillante trayectoria de la poetisa hispalense Isabel Díez Serrano, podemos concluír que ella -como dijera el eximio poeta salvadoreño Antonio Gamero- “vino al mundo con brújula y con mapa, para ensayar senderos más humanos donde encontrar justicia y esperanza.”
La mayor parte de este poemario titulado En brazos de la Tierra, está escrito en la “difícil facilidad” del verso libre, porque como dijera la connotada poetisa uruguaya Delmira Agustini (1886-1914) en su poema “Rebelión”: el mar no quiere diques, quiere playas.” Sólo los últimos cuatro poemas de este libro son sonetos que por supuesto, conllevan la impronta de excelencia clásica característica de su poesía.
El meollo de este poemario (vertebrado en tres secciones) esta basado en la creencia de su autora en la teoría de la reencarnación.
Grandes pensadores, intelectuales, psiquiatras, filósofos, y maestros de metafísica se han adherido a esta teoría, como lo son por ejemplo: Cicerón, Nietzshe, Platón, Walt Whitman,Tolstói, Ralph Waldo Emerson, Mohandas K. Gandhi, Kahlil Gibran, Goethe, Carl Jung, y el metafísico Dr. Emmet Fox entre otros.
Algunos médicos psiquiatras como el Dr. Brian Weis -psiquiatra del hospital Mount Sinai de Miami, E.E.U.U.- por medio del hipnotismo han llevado a sus pacientes a un estado de regresión para recordar las vidas pasadas de sus reencarnaciones. El Dr. Weis es autor de “Muchas vidas, muchos sabios”; “A través del tiempo”; y “Lazos de Amor” entre otros.
Algunas veces enfrentamos frustración y excitación especulando sobre ciertos misterios difíciles de desentrañar, como este de la reencarnación. El Hinduísmo es el más fuerte seguidor de esta creencia de que nuestras almas renacen a la vida en sucesivos cuerpos después de la muerte hasta que alcanzamos descanso (Moksha) del ciclo de muerte y renacimiento. También el misticismo judío ha sido partidario de esta idea.
Yo, particularmente estoy de acuerdo con quienes piensan que el mejor argumento para sustentar este concepto, es pensar que la perfección espiritual (basada en méritos tales como amor, honestidad, integridad, bondad, compasión, indulgencia, y justicia), es muy difícil de alcanzar en una sola vida, y consideran entonces que siendo Dios misericordioso, indulgente y compasivo, nos ha de dar otra oportunidad para alcanzarla.
“Como los espíritus han de pasar a través de varias encarnaciones, se deduce de ello, que todos hemos tenido varias existencias y que tendremos otras, más o menos perfectas, sea en esta tierra o en otros mundos”. –Dr. Gérard Encausse.
Con este claro epigrafe nuestra eximia poetisa Isabel Díez Serrano entroniza su admirable poemario, en cuyo transfondo subyace (como se dijo antes) su creencia en el debatido tema de la reencarnación, tema para el que ella presenta sus versos en primera persona representando el alma en su tránsito de una vida a otra en los diferentes planos de evolución.
Comenzaré diciendo que la autora, muy acertadamente ha ilustrado su libro con fotos de Meagan de Oregón, en su estado de gestación progresiva (págs. 19 y 73) Al lado de la primera imagen (mostrando su vientre de lado) vienen sus versos “Del mundo de donde vengo / traigo aún mi pesar; / en el espacio azul / he dejado preguntas terrenales / que nadie contestó, / tan sólo fui empujado / por un sinfín de rostros / hacia un viaje oscuro / carrusel tiempo-espacio / que había de nutrirme / hasta ser nuevamente”.
En el poema que encabeza Estoy en el principio de la carne (pág. 14) el ente anímico nos habla de su transitorio estado gestativo dentro del vientre materno que tras de nueve lunas lo incorporará al ciclo en que deviene siempre la creación: Estoy en el principio de la carne. / Un clamor de aguas vivas / va templando mi forma. / Ayer, nada sabía. / Todo es oscuridad. / Al cumplir de las lunas / la luz del mundo / golpeará mis retinas aún humedecidas, / seré puente-cristal / entre el día y la noche, / rosa aturdida de temblor luminoso, / efímera aventura / que se incorpora / al misterioso vértigo de la creación.
Por supuesto que adentrándose en el debatido tema de la reencarnación, no podria haber faltado en sus versos la consideración sobre el Karma, que según el Budismo y el Hinduísmo, es la doctrina sobre la responsabilidad de nuestros actos en todas las reencarnaciones, que explican y justifican nuestra buena o mala fortuna en la vida por la cual estemos atravesando. Así pues el Karma viene a ser la ley de causa y efecto. La casualidad no existe. Hay Karma bueno, y Karma malo. Es la “deuda” que contraemos por el mal, o el “cobro” por el bien que hagamos. Afincado en esta doctrina, en el libro “Lazos de Amor” de Weis, Federico Nietzsche dice: “Mi doctrina es: Vive de tal modo que llegues a desear vivir otra vez, éste es tu deber, ¡porque revivirás de todas formas!.” Y siempre regresamos ya que esta vida es una escuela y cada vida es un grado más adelantado que el último.
Cosechamos lo que sembramos. Somos responsables no sólo de nosotros mismos sino algunas veces también de los demás, de la comunidad, y del planeta. Asi pues existe el Karma Individual, el Karma colectivo, y el Karma planetario. Y tal parece que nuestra querida Isabel espera aún su premio mayor, el que ella por sus múltiples méritos se merece. Asi lo vemos en su ya mencionado poema Del mundo donde vengo (pág. 18) cuando se expresa así: […] Alguien bajó hasta el valle / a mostrarme el camino para cumplir la ley / de los karmas que aún me pertenecen. / La luz del universo me subyuga, / el atrio de mi casa resplandece, / mi paz, / la paz que conseguí, / se ha quedado dormida / en el tiempo y olvido.”
Hemos de observar que nuestra poetisa regularmente se refiere al ciclo de muerte y renacimiento, con un lenguaje metafórico de gran elevación mística: “carrusel tiempo-espacio” (pág. 18); “misterioso vértigo de la creación” (pág. 14); o “el milagro del hueso y de la carne” (pág. 75).
En su poema He venido de nuevo (pág. 25) nos habla de una nueva reencarnación con estos versos: He venido de nuevo / a encerrarme en la carne / a este mundo de incógnita del cual nada recuerdo. […] De nuevo encontraré la fuerza de la vida; / ayer, era pura conciencia y habitaba en un sueño, / un sueño que es la muerte,
Nos habla del tránsito de un cuerpo a otro, cuando plasma estos versos de la página 33: Este río de olvido / que de fechas vacías está lleno / y en cuya plenitud el poeta se ahoga… […] Cambia mi vida pero mi muerte es única. […] Olvido dulce y largo donde el cuerpo / inocente se baña en las tinieblas / de la tierra mutable…” A este respecto Brian Weis nos dice (pág. 104) de “Lazos de Amor”: “El cuerpo y el alma son como el coche y el conductor. Recordemos siempre que somos el conductor y no el coche. No debemos identificarnos con el vehículo. […] El conductor, el alma, nunca cambia.. Sólo cambiamos de coche.” Así también nuestra poetisa nos lo dice en su poema (pág. 29) Porque nadie regresa de la muerte / y permanece siendo el mismo hombre. Y más adelante prosigue con estos preciosos versos que en mi emoción, no he podido eludir por su aquilatado simbolismo: […] en esa soledad que es estandarte / de eternidad, / pude abrir el recuerdo con signos ancestrales / y aprender en la piel del Universo / que soy viejo en lucir ciudadanía, / que otras veces / llegué a encarnar poemas / con cuestiones / que ahora se hacen respuesta. / Hombre, / sombra,/ escultura / tallada / al compás de la muerte repetible y austera.
Según la teoría, las reencarnaciones cesan cuando el individuo ha desarrollado el amor por todos sin distinción. La meta es el amor porque Dios nuestro creador es amor, y la naturaleza siempre busca unir por medio del amor. Curar y reformar por medio y para el amor. Así nuestra poetisa Díez Serrano lo expresa en la página 36 : ¡Amor! ¡amor! Gritamos. / Si Dios ya nos lo entregó.
Y continúa en la página siguiente: Palabra más encendida y elocuente / no ha sonado en los ámbitos del mundo. / […] He aquí el clamor del hombre: / nacemos del amor / y al morir / sólo Amor encontramos.
Siendo como antes se dijo: que la vida es una escuela, una experiencia continua de crecimiento, en la página 55 Isabel corrobora esto cuando se manifiesta asi: Se aprende de la vida. / Se aprende de la muerte / al estrenar la infancia.
Isabel introduce la parte III de su poemario con un epígrafe que reza así: “Antes de nacer, el niño ya ha vivido / y la muerte, no termina nada” – M. Fontaine “Egipto” 424. De ahí quizás que se dé el caso de los llamados “niños prodigio”. Algunos de estos, hablan lenguas extranjeras sin haberlas aprendido con anterioridad (capacidad a la cual se denomina “xenoglosia”); otros niños vienen a la vida con una maestría musical o artística como si hubiesen tenido una previa capacitación para ello.
Extendiendo un poco más la mirada por otros derroteros de la inspiración de esta admirable poetisa, observamos que aupada por su insaciable inquietud intelectual e inquisitiva, en elevada inspiración poética, su estro traspasa los límites físicos y como en una transmutación humana de gran sensibilidad femeninamente maternal, navega como un feto por los secretos y misteriosos laberintos de la gestación, como podemos verlo en su poema de la página 72 (el que precede a la foto de Meagan de Oregón mostrando el perfil de su avanzado estado de embarazo): Estas aguas pacíficas me aduermen, / estas aguas que llegan columpiadas… / Madre de todos los hombres / mujer que me enamoras
aún antes de nacer. / Qué bien me encuentro en casa , arrebujado / alcanzo mi dedito y lo llevo a la boca . / Me sabe a mar, a ti, a dulce laberinto / que no entiendo / ni veo, / todo es opaco aquí, todo esclarece / cuando tú te levantas y te envuelves / la túnica del Sol.
Nuestra poetisa cierra su poemario (pág. 94) con un soneto magistral de altísimos quilates líricos con el que resume -por decirlo así-, el papel de cofre y nido reencarnador de vida de la madre: He nacido por fin, yo te busqué, / me guardaste en tu entraña , miel-cobijo, / madre tan sólo una, amor me dijo / y contigo en tus aguas me embarqué. […] Gracias doy por cumplir con lo pactado, / llegué a ti y me amaste en el momento / en que tu corazón y el mío, doble acento / se hicieran uno en cuerpo desdoblado. / Doble latir, doble existencia, un nido. / ¡Gracias, por no ser carne en el olvido!
Invito a los lectores a disfrutar sabiamente navegando deleitosamente por las páginas de En brazos de la Tierra. ¡Verán que éste es un regalo para el espíritu!
En la solapa de este poemario aparece una breve mas sustanciosa biografía de esta insigne poetisa, cuya cuna arrulló el Guadalquivir, y La torre del oro cual centinela sus pasos vigiló. Díez Serrano es una exitosa mujer de gran intelecto, talentosa, intensa, libre pensadora, vertical en su amistad, y humanamente bien equilibrada y noble, como el filántrópico ser que es. Guardando una armoniosa personalidad, sabe ser flexible dentro de la reciedumbre espiritual de roble que la asiste. La sangre andaluza que corre por sus venas, la hace ser notablemente carismática y vibrante como su expresión poética, y agradable en el trato con ese joie de vivre que la anima. Si determináramos escribir en más detalle sobre su transparente y ejemplar andadura lirica y personal, se nos irían páginas tras páginas para hacerle verdadero honor; y bien podríamos decir sin incurrir en hipérbole, que ella en su trascendental y paradigmática andadura, ya ha escalado un plano muy alto de conciencia cósmica. A continuación me permito transcribir la mencionada nota biográfíca:
Isabel Díez Serrano: Sevilla, residente en El Escorial (Madrid). Poeta. Promotora Cultural. Crítica literaria. Antóloga. Treinta libros publicados entre ellos: Antología de la Poesía Cósmica, México. Te esperamos, Chile. Testigos del amor y la locura, España. Aromas de relámpagos, México. Relámpagos interiores, España. Controversia y aplomo, México. Publica en revistas de España y América tanto en papel como en la red. En más de 70 Antologías. Traducida a varios idiomas: Poemas musicalizados por varios autores.
Premios: Alhoja De plata, Sánchez Brum. Mención de Honor Prometeo de Poesía. Accesit mundial Fernado Rielo de Poesía Mística. Trofeo Reina Amalia, José Gerardo Manrique de Lara (Asoc. De Escritores y Artistas Españoles). Mujer 2010 en Cultura por el Ayuntamiento de la Leal Villa de El Escorial, y otras Menciones de Honor.
Dirije la Tertulia Príncipe de Asturias y la Revista Oriflama www.oriflama.es
Quién es quién en las Letras Españolas desde 2003.
¡Elevemos pues nuestra voz al unísono exultantes por el orgulloso triunfo de ISABEL DÍEZ SERRANO quien con vara alta en el claro lirismo de su hontanar poético, ha puesto una estrella más en el firmamento de nuestra gloriosa Lengua Cervantina!