12 marzo 2020

CUATRO GLOSAS MUSICALIZADAS DE "ME CONTARON UN CANTAR"


Amigos:  AQUÍ PODRÉIS ESCUCHAR, CUATRO GLOSAS MUSICALIZADAS QUE  VAN EN EL INTERIOR DE  "ME CONTARON UN CANTAR"
SE FUMO UN PURO TOMASA,  COMO POCO COCO COMPRO, LA MUERTE BAILA  LA RUMBA Y ÚLTIMA DEL LIBRO : LA HERMOSA SERRANA.  ESPERO OS GUSTE.




11 marzo 2020

NUEVO POEMARIO EN ENDYMION


Amigos, edito nuevo poemario de la colección Poesía de Endymion, 2020.  Algunos de vosotros los vais a recibir en vuestro propio domicilio.  Lleva por título. "ESE VIOLÍN QUE LLEVO DENTRO",  y es cierto, es algo que se repite a lo largo de mi poesía.  cantar, cantar; cantar dicen que es rezar dos veces, entonces os diré que me paso el día cantando o rezando como la chicharra, solo que mi voz no es estridente  porque trabajo como la hormiga y mi voz, la Voz, solamente se oye dentro del corazón, del alma ¿adónde el alma?

EL PARADOR

En Silos, el ciprés está esperando
otro Gerardo Diego que lo cante
mira hacia las estrellas, sus agujas
orgullosas levantan su pleamar de siglos.
Ostentoso, enorme, su figura
no desdice del claustro, sus columnas
dan abrigo, su piedra engalanada
--caballero ciprés de vuelos altos--
los poetas del mundo están muy ocupados,
en el espeso llanto sobreviven
a este naufragio inhóspito del hoy
que ha tocado su vara tan torcida,
tan mundo estéril, tan dolor sin nombre,
tan raíz olvidada. Adónde nos brotará una flor.

                                           
                                            LA NOCHE

Llega la noche, camina
con paso largo, certero
y el amor es verdadero
bajo la luz diamantina.
Se estremece, se aglutina
en trinos de ruiseñor;
para que dure el candor
de dos cuerpos enlazados,
los relojes, silenciados,
el ángel, dueño y Señor.
    












                                

17 febrero 2020

A NICOLÁS DEL HIERRO


       GLOSA DE PIE QUEBRADO DEL LIBRO: " ME CONTARON UN CANTAR"

Te has marchado Nicolás
a un lugar desconocido,
es la tierra del olvido.
Ya no te veré jamás.
FA

Largo ha sido el sendero que trazaste
como largo tu verbo, buen amigo,
largas tardes de versos y, contigo
y tú nunca te descorazonaste.
Tu tesón y tu rima nos dejaste.
tu hombría y bonhomía por demás,
tus latidos no te pudieron más
rindiéndose al primer aldabonazo,
así, no pude darte un gran abrazo.
Te has marchado, Nicolás.

Siempre siento dolor cuando un poeta
se pasa a la otra orilla con su barca 
y si es un gran amigo, más la parca,
parece que se ensaña en su careta.
Te nos fuiste, maestro, gran asceta,
nos dejas y, al saberte ya partido
de Castilla La Mancha, dolorido
has dejado a tu público, tu sala
y has volado sin plumas y sin ala
a un lugar desconocido.

Pero todos sabemos, Nicolás
que los vientos escuchan las canciones
del poeta y tienen sus razones
para traernos ecos del compás.
No nos cabe la duda que estarás
anclado en un lucero y, redimido
al calor de la estrella que ha seguido
tu ruta, y con gran sabiduría
llevará río arriba tu valía
en la tierra del olvido.

Tu prosa será leída
y tus versos rescatados,
versos que fueron peinados
antes de tu despedida.
Y a ninguno se le olvida
que aunque ya no vuelvas más,
tu gran obra si traerás
hasta en los bucles del viento.
Grande es hoy mi desaliento,
ya no te veré jamás.

17 enero 2020

EL BESO


E NON SAPEVO, NO, CHE MI GUARDAVA
con quegli oche che a braci somigliavano,
che bruciavan la pelle, e non sapevo.
Seduta suya panca all hombra fresca
la conscienza perduta in altro mare,
altro tempo, altra storia.
Una goccia di pioggia si posó sulla palpebra,
levai il capo escuotendomi, guardai
devanti a me, lo vidi
   o come ladra
m impadronnii del bacio che l ària accarezzava.

    Trad:  Michele Coco

GLOSA DE PIE QUEBRADO. MADRE


Ya no brilla mariposa
sobre el brillo de su pelo.
Ya se quebró nuestro anhelo
de contemplarla, animosa.
                          I. Díez

                  MADRE

Madre se fue y la agonía
siguió en nuestro pecho herido
como si hubiera partido
a un lugar que no debía.
Sabemos bien que quería
en su vida candorosa
cortar la última rosa
de su jardín, primavera
sabiendo que en la pradera
ya no vuela mariposa.

Qué solos nos encontramos
dale Tú la bienvenida
Señor, y cierra la herida
por la que todos sangramos.
Su paso que, veneramos
será ya nuestro consuelo
y su recuerdo el anhelo
de nuestros días de luz;
qué bello aquel contraluz
sobre el brillo de su pelo.

Lentos como el caracol
pasan los días de luto
y la pena en absoluto
admite días de sol.
Tan solo con el farol
alumbramos nuestro duelo,
aquel brillo de su pelo
que antaño, le daba vida
se apagó con su partida
y se quebró nuestro anhelo.

La Vía Láctea del cielo
engendró la nueva estrella
que llegó como centella
a iluminar nuestro suelo.
Quitaremos nuestro velo
para verla, esplendorosa
cortando aquella, su rosa
en el jardín de la infancia
y adoptemos la arrogancia
de contemplarla animosa.