Amigos como anuncié el Sábado pasado 29 de Mayo tuvo lugar la presentación de los libros:
Las ceniza del amor y En el rincón de un sueño, de Endimyon y Deslinde respectivamente:
en Zaitegui Libros: He aquí una demostración de tal evento:
Amigos como anuncié el Sábado pasado 29 de Mayo tuvo lugar la presentación de los libros:
Las ceniza del amor y En el rincón de un sueño, de Endimyon y Deslinde respectivamente:
en Zaitegui Libros: He aquí una demostración de tal evento:
LAS CENIZAS DEL AMOR de Endimyon y EN EL RINCÓN DE UN SUEÑO, de Deslinde.
Habrá música de entrada con albogue y de salida con charango, cantando cuatro glosas a las coplas de Fredo Arias de la Canal, por Ana Martínez
Queridos amigos: Me es grato deciros que estáis invitados el próximo día 29 de este mismo mes y a las 12,00 horas, a la presentación de los libros: LAS CENIZAS DEL AMOR Y EN LA RAÍZ DE UN SUEÑO, en la Librería ZAITEGUI LIBROS, de aquÍ de El Escorial, calle del Rey -peatonal-
Seré presentada por la Doctora María Teresa Granillo y acompañará musicalmente al principio y al final Ana Martínez y Daniel Martín con albogue y al final cuatro glosas a las coplas de Fredo Arias, serán cantadas siendo autores de la música y letra de Isabel Díez del libro ME CONTARON UN CANTAR: será un recital literario-musical que nos amenizaará la mañana del mes de Mayo.-
Amigos llegó la Semana Santa y me gusta recrear la creación de mi Pasión, parte del Cuaderno La Pasión y nuestros días... Ya que no podremos disfrutar de las procesiones, disfrutemos de la lectura tan necesaria y útil.
Hoy ya sale el Nazareno
con el rostro ensangrentado
sabiendo que su costado
se traspasará de lleno.
De amor y de gracia pleno
sube el camino rodando,
los discípulos llegando,
su madre llanto y dolor
y ante su gran resplandor
el gentío va callando.
Ya en el monte le han clavado
clavado y en una cruz;
la luz del día, su luz
por su dolor, se ha apagado.
Los ladrones a su lado
la agonía es lenta y cruel,
vinagre en lugar de miel
los soldados ya le ofrecen.
Todos a una parecen
van a morirse con El.
La tarde se hizo tiniebla
al expirar, era el rey
de los judíos, la ley
le castigó con su regla.
El monte al pronto se puebla
de espanto, dolor y duelo
y la madre, sin consuelo
reza al Padre por el Hijo
que pende del crucifijo
antes de subir al cielo.
Para enterrarle lo bajan
sus amigos del madero.
Lacerado el cuerpo entero
y muerto ya, no lo ultrajan.
Los discípulos trabajan
y lo trasladan al huerto
que tiene José, -por cierto
una grande sepultura-
y con toda la premura
se llevan el cuerpo yerto.
Ruedan la losa que cierra
la entrada a la sepultura,
todo el mundo se asegura
de custodiar lo que encierra.
Mas al ver sobre la tierra
que losa se ha levantado,
el pasmo quedó pintado
en los soldados incrédulos
que durmieron y ahora trémulos
ven que Dios se ha evaporado.
María, la Magdalena
ve un fulgor que le confunde
ya que la llama y le infunde
que no ha de tener más pena.
--Soy yo, mujer, mi cadena
hoy mismo, la desaté.
Ve y dilo, apresúrate:
¡Jesús ha resucitado!
por mí no tengan cuidado
que ya todo adelanté.—
Su madre también lo sabe
¡Ha resucitado el Hijo!
para ella fue bien fijo
porque le entregó la clave.
Jesús tenía la llave,
con ensangrentado pelo,
con ardor y con anhelo
y como fiel peregrino
encontró bien el camino
y abrió las puertas del cielo.
Pero Jesús se aparece
en la sala y a los once
siendo Tomás puro bronce
al Mesías apetece
tocar su llaga y parece
que así cree en la aparición.
--¡Es cierto, resurrección
de Jesús, como nos dijo!
¡Dios, en verdad es tu Hijo
y murió en crucifixión!--
Cantan un Ave María
los pájaros en su vuelo
al ver que por todo el cielo
hay amor y algarabía.
Los ángeles, fantasía
tocan su trompeta azul,
las hojas del abedul
bailan al son de campanas
que, locamente tempranas
cantan con su bronce tul.
Las estrellas enceguecen,
ha llegado el rey del cielo
que por amor, bajó al suelo
donde los hombres perecen.
Mas como “quien es” le ofrecen
su trono al lado derecho
del Padre, que con su pecho
acoge a tan alto Hijo
y allí, dándole cobijo
la Eternidad es su lecho.
Isabel Díez Serrano
Amigos, algo fresca llega de nuevo la primavera mas un sol radiante ha encendido todos los rincones, como éste día en que la canté:
Con un largo abrazo para todos los amigos.
Cuadernario 1996
Me siento primavera,
el corazón aúlla.
Qué bien se está en mi casa.
Así los dos, mi casa que es tu casa
y recorremos juntos
los libros que aún amamos.
Silencio... solo el tic-tac lo sabe.
Es una tarde larga, verde
de tulipanes rojos, amarillos
--míralos allá abajo--,
mira que raro es verse triste en esta tarde
con las puertas abiertas, Señor de la alegría
con cal entre las uñas y el dolor...
tan despacio.
Es la hora del trigo y zumban las abejas
y la hiel de mi vida se dulcifica ahora.
--Debo cantarlo, debo
decirlo a alguien--
¡Hoy estoy primavera, y nos crecen las ramas...!
¡Qué delicioso sueño!
Isabel Díez Serrano
Traducido a inglés, criticado en francés y hecho dibujo
de los tulipanes por una artista española de ahí su nombre de Cuadernario.
Práctica de la Décima Malara trasladada a la Copla Real : ABAABCDCCD
DÉCIMA MALARA
Son dos lucero tus ojos
que brillan en la distancia
y a mí me queda constancia
si los miro sin enojos.
Ya no quiero los cerrojos
que cerraran nuestro amor,
mírame con qué candor
me asomo a tus ojos, loca
que hasta los besa mi oba
amor, y con cuánto ardor.
EN COPLA REAL
Son dos luceros tus ojos
que brillan en la distancia
si los miro sin enojos
ya no quiero los cerrojos
que a mí me queda constancia
que cerraran nuestro amor
me asomo a tus ojos, loca
mírame con qué candor
amor, y con cuánto
ardor
que hasta los besa mi boca.
DÉCIMA MALARA
Llega la noche, camina
con paso largo y certero;
el amor es
verdadero
bajo la luz diamantina.
Se estremece, se aglutina
en trinos de ruiseñor.
Para que dure el candor
de dos cuerpos enlazados,
los relojes, silenciados,
el ángel, dueño y Señor.
COPLA REAL
Llega la noche, camina
con paso largo y certero
bajo la luz diamantina
se estremece, se aglutina,
el amor es verdadero
en trinos de ruiseñor
de dos cuerpos enlazados
para que dure el candor
el ángel, dueño y Señor,
los relojes, silenciados.