24 marzo 2016

SEMANA SANTA


Hoy ya sale el Nazareno
con el rostro ensangrentado
sabiendo que su costado
se traspasará de lleno.
De amor y de gracia pleno
sube el camino rodando,
los discípulos llegando,
su madre llanto y dolor
y ante su gran resplandor
el gentío va callando.

Ya en el monte le han clavado,
clavado y en una cruz;
la luz del día, su Luz
por su dolor, se ha apagado.
Los ladrones a su lado,
la agonía es lenta y cruel
vinagre en lugar de miel
los soldados ya le ofrecen.
Todos a una parecen
van a morirse con Él.

La tarde se hizo tiniebla
al expirar, era el Rey
de los judíos, la Ley
les castigó con su regla.
El monte al pronto se puebla
de espanto, dolor y duelo
y la madre, sin consuelo 
reza al Padre por el Hijo
que pende del crucifijo
antes de subir al cielo.

15 marzo 2016

de. LA LLAMABAN LOCA


En este batallar contra la muerte
gana la espigadora.
Su guadaña y su máscara penetra
a través de los muros de palacio.
Tengo el espanto a punto, amado mío,
estoy llena de ti y no te encuentro
en esta hora sorda de canciones
que arrope nuestra música interior.
Tierna aún de tu luz
que en las noches tus besos recogía.
Tiembla mi grito herido.
No puedo verte, Hermoso, tan quebrado.
Mi cordura se rompe de repente
al pie de la almohada.
Te vas, como hoja seca
dejándome tu frío encarcelado y
no cesaré de amarte, dueño mío.
Hoy me duele el violeta de tus ojos
que tanto me han amado desnudándome
y en la retina llevan
                                     tanto rincón de mí...

26 febrero 2016

HUELE A TIERRA MOJADA


Huele a tierra mojada. Llueve en algún lugar. En el niño que fui y quiero seguir siendo; niño maduro, piel mojada, menos pena de ayer y menos ciega nostalgia. La tarde cae mansa sobre mis pies desnudos. Llueve al fin y el invierno, teje un sabor a pizarra, a vieja teja, a verdín.  Llueve en la grieta de mis dedos. Se me corre la tinta con esta lluvia fresca desde la orilla donde me encaramo. He de dejar la pluma, las palabras. El recuerdo, que aún puede condenarme.                 

                      de: "El tiempo y sus ocasos"

08 febrero 2016

HABLEMOS DE LA PAz

Si la paz es aquello que persigue
el ser humano, grande es su ilusión
que en el principio de la Creación
Caín mató a su hermano, suma y sigue...

No es que Dios no nos ame y nos castigue.
Libres somos, somos la religión
por excelencia, libre negación,
libre albedrío es cuanto se consigue.

Y ¡qué hace el hombre con la libertad,
las paces o las guerras desatadas
mas que sacar del pozo su maldad?

Debemos aprender de aquel divino
manantial que heredamos de lo eterno
y mostrarnos, desnudos como el vino.

29 enero 2016

INVIERNO

Estas son, las larguísimas horas del invierno.
Asomada al pecho adolescente, que fuimos,
nos podemos ahogar en aquel llanto,
aquella angustia, aquel ansia
de concreciones.
Mas no debemos descender hasta el abismo
donde habitan los días melancólicos.
Debemos ascender de nuestro propio fango
dejando atrás las huellas soterradas,
acercarnos al hoy, más natural, más nuestro
y si acaso, volver a  la inocencia original
para gozar la fuente de la vida
ésta que nos provoca a cada instante,
vivir, vivir,
fiesta en el corazón.
Podríamos hacernos
un escudo de bálsamo-granito
para los días erróneos,
aquellos que transcurran
sin unos labios que nos digan: -¡Ven!

19 enero 2016

YA SON 88 --CAPICUA--

  AL AMIGO FRANCISCCO HENRÍQUEZ,  
CON LA ALEGRÍA DE PODERLE FELICITAR UN AÑO MÁS.

Siempre la chispa te acompaña, Paco
me apresuro a tirarte de la oreja
antes de que mi pluma esté más vieja
y no pueda acordarse ni de Baco.

Dices que asaltarás el nuevo "taco"
pero a ver si te dan una colleja
por pasarte al 90, en la calleja
donde siempre te compras el tabaco.

Mentira me parece, amigo, visto
lo visto hace tan poco, en Potes
cuando juntos, nos dimos un gran pisto.

Tenías tu cabeza en buen estado
comías, recitabas como un niño
y bebías, después de un buen asado.


16 enero 2016

LA NOCHE ME PROVOCA, ME LLAMA


La noche me provoca, me llama,
me encuentra casi siempre,
me da su mano oscura, su voz enronquecida,
sabe de mis temblores,
mis secretos de almohada.
La noche me despierta el intelecto, 
me desboca, me aviva.
Cuando duermo
                               y me presta sus ojos
yo veo entre las sombras,
paseo por la casa
y escucho su silencio que llega por la acera,
se posa entre la piel y sus agujas
van cosiendo mi sueño, despaciosas
mientras, compongo versos
versos que se me acercan y navegan
como veleros blancos por mis blancas sábanas.
Oh noche, amada noche
habítame que quiero
dar a luz tus enigmas
                                   tu fuerza, tu delirio
ser tablero y caballo para tus saltos locos,
alfil, peón, reina y rey
para después dormir y darte jake mate.